A veces los objetos se mudan de casa.

¿Y si la siguiente fuera la suya?

Pase, está usted en su casa

La historia de esta semana

La tuve guardada mucho tiempo. Dorada, con el mango finamente estriado y una rueda numerada del uno al nueve para graduar la cuchilla. El nombre no es casual: un afeitado con ella convierte a cualquiera en aristócrata.

El coleccionista disperso

En cuanto reconocí el sabor del pedazo de magdalena mojado en tila que mi tía me daba….— Marcel Proust, Por el camino de Swann (1913). Traducción de Pedro Salinas.

Las historias de los objetos de D. Carlos